Posquiru acompaña por WhatsApp a cada paciente que operas, siguiendo el protocolo que tú firmaste. Cuando algo necesita tu decisión, te llega — y queda registrado quién lo recibió y a qué hora.
Te responde alguien del equipo, no un vendedor. Tu paciente no descarga nada: usa su WhatsApp de siempre.
Fotos de heridas a las dos de la mañana, en tu celular personal.
La misma pregunta respondida veinte veces, por personas distintas.
Pacientes que dejan de escribir sin que nadie lo note.
Y si mañana te preguntan qué indicaste, hay que reconstruirlo.
Cuenta cuántos mensajes de post-operatorio respondió tu equipo esta semana y multiplícalo por cuatro. Esa operación ya existe, funciona con la memoria de tu gente y no está en ningún lado.
Eso no se arregla contratando a alguien más. Se arregla con un sistema.
Nombre, celular, procedimiento. Si quieres, un audio con el contexto. El seguimiento arranca con tu protocolo, desde el WhatsApp de tu clínica.
Contactos por fase de recuperación y respuestas únicamente desde lo que tú firmaste. Si no hay una fuente que aprobaste, no responde: escala a tu equipo.
Si tú no lo acusas dentro del tiempo que ustedes definieron, sigue subiendo por tu cadena hasta que alguien lo recoja. Todo queda con hora y responsable.
Posquiru recoge, ordena, aplica las reglas que ustedes definieron, prioriza, escala y registra. Evaluar, indicar, decidir y cerrar siguen siendo del equipo médico.
Cualquiera puede mandarte una notificación. Lo difícil es asegurar que, si tú no la viste, alguien más la recogió. Pruébalo.
Reporta sangrado. La regla que tú ratificaste lo clasifica como prioridad alta.
Ella recibe la indicación de seguridad que tú dejaste firmada, más la ruta de urgencia de tu clínica. A ti te llega el aviso con su frase textual y el enlace al caso.
Tu turno. El reloj ya corre.
Los tiempos de acuse y los eslabones de la cadena los define cada clínica. Las cifras mostradas son de ejemplo.
A las 2 a.m. te llega una foto de una herida a tu celular personal.
A las 2 a.m. tu paciente recibe la indicación que tú dejaste firmada. A las 7 la revisas con el caso ya ordenado.
Lo que indicaste hay que reconstruirlo de memoria y de chats.
Lo abres y lo muestras, con fecha, hora y quién lo dijo.
La misma pregunta se responde veinte veces al día.
Se responde desde tus indicaciones, citando la fuente que aprobaste.
El seguimiento vive en la memoria del equipo y en chats dispersos.
Cada seguimiento tiene responsable y plazo, esté quien esté de turno.
Tu paciente cuenta su recuperación de memoria, si alguien le pregunta.
Al alta recibe un resumen de su seguimiento con la marca de tu clínica.
Cada cirujano que entra a la clínica trae su propio formato.
Cada cirujano trae su protocolo y entra al mismo sistema.
Posquiru no te impone una forma de manejar una rinoplastia. Traes tus hojas de indicaciones —o lo cuentas en voz alta— y te lo devuelve estructurado para que lo corrijas y lo firmes. Nada llega a una paciente sin tu firma.
Y el protocolo es tuyo: si mañana operas en otra clínica, viaja contigo.
Tareas, responsables y plazos en un solo lugar — en vez de buscar entre conversaciones. Secretaría coordina sin ver contenido clínico; enfermería ve su turno ordenado.
Y a ti solo te interrumpe lo que tu propia regla marcó como prioritario. Cuando te llega, te llega listo para decidir.
| Lucía Paredes | D+5 · foto en revisión | Rosa C. |
| José Torres | D+1 · no respondió · paso 2/5 | 21:40 |
| Valeria Soto | D+9 · al día | — |
Aquí van fotografías, conversaciones y datos de salud de tus pacientes. Esto es lo que puede revisar el área legal de tu clínica antes de firmar.
Los datos son de tu clínica. Nosotros los tratamos solo por instrucción documentada, con contrato y anexo de tratamiento de datos.
Secretaría no ve contenido clínico. Cada rol accede únicamente a lo que necesita para su función.
Queda registro de quién vio qué y cuándo. Tu clínica puede exportarlo.
Plazos definidos por contrato, y devolución o eliminación al terminar la relación.
Lista de subencargados y dónde se procesa la información, por escrito.
Procedimiento y plazos de aviso a la clínica, más el texto con el que informas a tu paciente sobre el canal.
El resumen completo de seguridad y datos lo enviamos en la conversación, para que tu equipo legal lo revise antes de cualquier compromiso.
Responsable de todo lo clínico en Posquiru: las reglas, el compilador de protocolos y el piso de seguridad. Todo lo que el sistema puede y no puede decirle a una paciente pasó por su criterio y por su firma.
«Una asistente clínica sin límites sería un problema, no una solución. Por eso los límites de Posquiru no son una política: están en la arquitectura.»Entrando a operación real con dos clínicas. No es una lista de espera: preferimos hacerlo bien con dos que mal con veinte. Quien entra ahora moldea el producto con su protocolo, en condiciones que no vamos a repetir.
Es la pregunta correcta para una paciente que pagó lo que cuesta una cirugía estética. Posquiru se presenta desde el primer mensaje como asistente de tu equipo y nunca finge ser una persona. Todo lo que dice tu equipo le llega textual y atribuido: «tu doctor te indica…». Y la puerta directa sigue abierta: tú puedes escribirle a cualquier paciente cuando quieras, y queda registrado. Lo que ella percibe es que tu clínica le responde.
Se va a equivocar, y está diseñado asumiéndolo. Ante la duda entre dos niveles de gravedad, aplica el mayor. Una señal ambigua no se descarta: pasa a revisión de tu enfermera. Y si no hay una fuente que tú aprobaste, no responde. Antes de la primera paciente real, el sistema se evalúa contra mensajes reales etiquetados por nuestro director médico, y cada falso negativo se revisa uno por uno con su causa.
Es un cargo por paciente en seguimiento, no por usuario ni por licencia: pagas por las pacientes que efectivamente acompañas, no por cuánta gente de tu equipo entra al sistema. El monto depende de tu volumen y lo definimos en la conversación.
Posquiru no es un canal de emergencia y lo dice explícitamente a la paciente desde el primer mensaje, junto con la ruta de urgencia que tu clínica declara: a qué número llamar y a dónde ir, dentro y fuera de horario. Lo que hace el sistema es asegurar que la señal llegue rápido a una persona de tu equipo y que quede registrado quién la recogió. La atención la das tú.
No. Es su WhatsApp de siempre: sin app, sin cuenta, sin contraseña.
Hoy abdominoplastia, aumento mamario y rinoplastia. Preferimos tres protocolos bien hechos a veinte superficiales; si operas otra cosa, conversemos. Tu parte son unas horas: la sesión de protocolo y la capacitación del equipo. Lo que no depende de nosotros es la verificación de Meta para dar de alta el número de tu clínica, que puede tomar días o semanas.
Te responde alguien del equipo, no un vendedor. Vemos cómo funcionaría con tu protocolo y tu manera de operar. Si quieres traer un caso tuyo, lo revisamos y te mostramos cómo habría corrido.